RICHIEDI INFORMAZIONI


     

    Combatir la adiposidad localizada con la cama de la sauna

    La adiposidad localizada es una molesta mancha debida al aumento del volumen de adipocitos que puede afectar a zonas específicas de nuestro cuerpo como el abdomen, los brazos, las pantorrillas, las nalgas y los muslos.

    Esto, si se pasa por alto, crea depósitos de grasa visceral que causan manchas molestas y representan un factor de riesgo, en términos de salud, para diversas enfermedades.

    A menudo, la dieta por sí sola puede no ser suficiente para reducir estas acumulaciones y se necesitan tratamientos estéticos, médicos y cosméticos para contrarrestar el problema.

    La adiposidad localizada no siempre es correctamente identificable, especialmente en las primeras etapas, por lo que puede ser útil disponer de un sistema como la termografía de contacto que permita analizar el estado de la adiposidad para poder intervenir antes de que la situación empeore.

    Este análisis se basa en el uso de placas de cristal líquido de alta resolución que se colocan en la zona a analizar: de esta manera, en unos pocos segundos, tendrá una imagen en color que reflejará el estado real del tejido subyacente, permitiéndole localizar y clasificar la adiposidad.

    La termografía de contacto no tiene ningún tipo de contraindicación: es un análisis fácil, rápido y repetible para controlar el progreso de los tratamientos a los que nos hemos sometido; se puede encontrar en los mejores estudios nutricionales, en los centros de belleza y de medicina estética y en algunos gimnasios.

    Una vez definida la condición de adiposidad localizada, es posible elegir el mejor tratamiento a seguir: hoy hablamos de la cama sauna, una máquina especial con acción desintoxicante y adelgazante que utiliza rayos infrarrojos con una longitud de onda entre 4 y 25 µm para difundir el calor interactuando con las células de nuestro cuerpo.

    Una sesión, que dura un promedio de 30 minutos, provoca una sudoración similar a la de una carrera de 20 km, pero sin algunos posibles efectos secundarios como la producción excesiva de endorfinas, la fatiga excesiva o el desarrollo de ácido láctico.

    En promedio se pierden unos 1200ml de sudor (eliminando varios productos de desecho del cuerpo) además de unas 500-600Kcal.

    La acción concentrada y dirigida de los rayos infrarrojos actúa de manera selectiva a una profundidad de unos 4 mm, lo que permite la regeneración celular y la consiguiente mejora del tono de la piel en las zonas tratadas.

    Este tratamiento debe ser evitado por los pacientes que sufren enfermedades cardiovasculares, diabetes, problemas de riñón o hígado y las mujeres embarazadas.

    En caso de duda, IPS siempre recomienda que pida la aprobación de su médico o especialista.

    No Comments

    Post A Comment